Breve descripción

Generar una experiencia visual de colores, luces y fuegos fue el principal objetivo de esta edición. La Escuela Nacional de Bellas Artes volvió a intervenir una fachada patrimonial con una video proyección y experiencia sonora. Los "Arqueros del Fénix" desplegaron un show de fuego con tiro al blanco creado para encenderlo junto a un gong tibetano. Se instaló una escultura de tres metros de altura alusiva al fuego, donde el público fue dejando sus deseos escritos a lo largo de la noche. La misma fue quemada al cierre del evento rodeada por el repique de los tambores. La noche estuvo marcada por la calidez del clima y el público, quien no dudó en arrimarse a las hogueras y disfrutar del encuentro en todas sus maneras.